Democracia directa vs democracia participativa,… pero no olvidemos la otra, la más importante.

Existe entre nosotros un debate profundo acerca del binomio democracia representativa o democracia directa. Realmente, más que debate, parece una discusión entre los que se apuntan a uno u otro bando, algo que debiéramos arreglar, si queremos llegar a buen puerto, en el próximo congreso.

Creo que se equivocan aquellos que pretenden desterrar la democracia directa y volver, en todos los procesos, al sistema de voto delegado. No será así. El voto directo, “cada militante un voto”, ha venido para quedarse. Hoy no es concebible un sistema que destierre el voto directo de la militancia. Contamos con la afiliación mejor formada de la historia y con los medios para que puedan ejercer de forma libre y directa su voto.

Asímismo, entre los defensores de la democracia directa, considero que también se engañan aquellos que pretenden elevar al voto directo todas las decisiones. Esto es, caer en un asamblearismo sistémico que impediría una toma ágil de decisiones y colapsaría el funcionamiento cotidiano del partido.

Es por ello que debemos plantearnos un análisis riguroso que permita sumar las ventajas y bondades de la democracia directa con las de la democracia representativa. Regular sin ambigüedades los procesos en los que se debe emplear una u otra fórmula, sin que ello pueda quedar al albur de los dirigentes. No sé si en este congreso, con un período previo convulso, será el lugar idóneo para resolverlo de forma definitiva. Ojalá fuera así. De no serlo, debiera conformarse un grupo de trabajo con expertos, que elaboraran un documento base y que este pudiera ser debatido con sosiego en las Agrupaciones Locales para, posteriormente, llegar a su aprobación.

Sin embargo, quisiera aquí referirme a la democracia que no puede ni debe quedar fuera del funcionamiento de nuestra organización, la más importante, y a la que echamos muchas veces en falta: la democracia deliberativa.

En un mundo con más preguntas que respuestas, con una socialdemocracia que tiene grandes dificultades en encontrar soluciones al elevado incremento de los índices de desigualdad en el planeta, debemos provocar encuentros de debate, de reflexión, de estudio, con la militancia, con la sociedad, con los mejores expertos. Espacios que sirvan de catalizadores para, reflexionando con rigor sobre las preguntas, puedan generarse las mejores respuestas. En palabras de Bauman, “escenarios de palabra compartida”.

Una democracia deliberativa que debe invadir todas las esferas del partido. No es algo que debamos ver como responsabilidad de “los otros”. A nivel de cada Agrupación Local deben promoverse esos encuentros abiertos de forma proactiva como fórmula de funcionamiento cotidiano. Es nuestra responsabilidad gestionar la inteligencia global que reside en la militancia y convidar a la ciudadanía a participar con nosotros.

[Ilustración: Juan Jiménez Parra – Los Otros (fragmento)]

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